Lunes , 25 septiembre 2017
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Concepto de inteligencia en niños privados socioculturalmente desde la Psicología Positiva

Aspectos a considerar frente al concepto de inteligencia en niños privados socioculturalmente desde la Psicología Positiva

La inteligencia: breve recorrido histórico de su evolución

Autor: Andrés Cabezas Corcione
Ph.D (c) en Psicología Clínica
Asociación Chilena de Psicología Positiva

Resumen
El presente trabajo tiene como objetivo dar a conocer ciertos aspectos a considerar frente a la utilización del concepto de inteligencia en niños con deprivación sociocultural, en tanto la operacionalización del constructo inteligencia durante muchos años, ha tenido como propósito medir la capacidad que tienen los niños para resolver problemas estableciendo correlaciones entre el cuociente intelectual y el rendimiento escolar. Esto ha generado una visión estática 1418793y poco modificable de ciertas habilidades cognitivas, arrojando resultados poco favorables en niños con carencias ambientales, educacionales y afectivas, con lo cual surge la discusión del impacto de la cultura y las en las diferencias individuales. Para desarrollar esta discusión será necesario en un primer momento realizar un breve recorrido histórico sobre la evolución de la inteligencia desde las distintas escuelas, para luego señalar los alcances y limitaciones de la medición del cuociente intelectual, discutiendo el concepto de retardo mental sociocultural que no busca afirmar una etiología cultural, sino comprender y resaltar la importancia del contexto y las diferencias individuales en las habilidades cognitivas. Finalmente se concluye que la inteligencia y su medición deben cumplir con el objetivo de identificar fortalezas y procesos psicológicos que generan déficit en el rendimiento escolar, enfatizando la aplicación de mediciones dinámicas con el fin de no categorizar a los sujetos dentro de niveles de rendimiento, sino de señalar cuáles son las capacidades reales y potenciales que tienen frente al aprendizaje, adaptándose siempre al sujeto.
Palabras Claves: Inteligencia, privación sociocultural, evaluación dinámica, retardo mental sociocultural, evaluación del aprendizaje mediado.

El término inteligencia proviene de Intelligentia– de legere que es captar y escoger- este término acuñado por Cicerón designa la capacidad de comprender, entender e inventar, reflejando la idea clásica sostenida por Aristóteles comprendida como una facultad cognoscitiva e intelectual simple, siendo la esencia del hombre en cuanto a espiritualidad y espíritu inmaterial, por lo que se usaba también como juicio, intelecto, entendimiento razón o conocimiento (Moreno, Saíz y Martínez, 1998). En lo que respecta a la psicología, como muchos otros conceptos y constructos es difícil e imposible sostener que existe una sola definición unitaria y objetiva sobre este objeto de estudio, sin embargo desde sus inicios ha ponderado fuertemente la tradición psicométrica como método de aprehensión y operacionalización, debido a la supuesta capacidad de cuantificar y estructurar las habilidades de las personas mediante mediciones que han sido justificadas por su confianza y validez, sin quedar exentas de críticas actualmente.

A principios del siglo XX, Galton, fiel seguidor y coterráneo de Darwin, llevó a cabo un estudio sistemático de las diferencias individuales, sosteniendo que las personas diferían en sus procesos básicos cognitivos lo cual generaba distintas capacidades mentales, centrando sus estudios en el concepto de evolución, y afirmando que esto producía variaciones entre individuos, con lo cual desarrolla conceptos tan utilizados hoy en día como lo son el de correlación y regresión estadística, destacando la premisa nature versus nurture, lo que alude a lo innato frente a lo adquirido, defendiendo la postura de que la herencia era determinante en el desarrollo de la inteligencia, por lo  que sostenía que deberían fomentarse cruces familiares adecuados para una prole superior. Frente a esto Ovejero (2004) critica fuertemente todo punto de vista sostenido por la psicometría evolucionista, sosteniendo que por ejemplo el origen de las especies de Darwin publicado en el año 1989 tuvo un enorme éxito al justificar el hecho de que una minoría británica y protestante dominara medio mundo y se enriqueciera esquilmando los recursos materiales de sus colonias, aludiendo a la selección natural y la supervivencia del más apto o en este caso del más inteligente- sin olvidar como dice Chauvin y Vallejo (2000) que esta hipótesis no ha sida demostrada por nadie, siendo una mera tautología. Al igual que Galton, Herrstein y Murray, en su best seller publicado el año 1994 titulado La curva en campana: Inteligencia y estructuras de clases en la vida americana, postulan que los grandes males que sufría Estados Unidos en esos años, eran producidos por la baja inteligencia de muchas personas -negros, pobres, madres solteras-, justificando que la mayoría de los accidentes laborales y los altos costos de las empresas eran producidos por estos sujetos (Ovejero, 2004), dejando claro que la idea de exponer este contraargumento tiene un fin sólo informativo y anecdótico dentro de la evolución de este constructo.

Con el fin de convertir a la psicología en una ciencia aplicada, Catell en el año 1980 elabora las pruebas mentales, las que continúan su desarrollo por Alfred Binet quien por solicitud del ministro francés de instrucción pública, tuvo que elaborar una prueba que pudiese utilizarse en el contexto escolar con el fin de identificar deficientes mentales para su posterior instrucción diferencial, estas pruebas son las que dan origen a las utilizadas actualmente (Moreno, Saíz y Martínez, 1998), a diferencia de Galton, Binet atribuía un rol fundamental a la educación e interacción al sostener que la inteligencia mejora con la educación, midiendo procesos cognitivos por etapas, siendo similar a la teoría epigenética de Piaget, que no está lejos de una causalidad; recordando que Piaget fue ayudante de Theodore Simon y éste último ayudante de Binet. Ya en el año 1916 la prueba elaborada por Binet sufrió modificaciones apareciendo el concepto de cuociente intelectual, al ser traducido al inglés por Lewis Terman (Contini, 2011), esta producción generó polémica al plantear que el desempeño podía deberse a un factor general, punto de vista defendido por Spearman, definiendo la inteligencia como un factor “general”, el cual explicaba el rendimiento de los sujetos en cada test. Frente a tantos puntos de vista la APA presidida por el psicólogo comparativo Yerkes, propulsa un comité de estudio sobre este constructo, elaborando pruebas para reclutas alfabetizados y no alfabetizados, con el fin de dejar a los soldados en el puesto en que debería estar (Hardy, 1992). Este programa finaliza un año antes de que Thorndike publique su artículo “La inteligencia y sus usos”, sosteniendo que existían tres tipos; abstracta, mecánica y social, enmarcándose dentro de los psicólogos conductistas que ya en el año ´30 afirmaban la relevancia del ambiente en la inteligencia humana, sosteniendo que esta es una mera asociación entre estímulos que permiten al sujeto adaptar su conducta a una respuesta (Stenberg y Powell, 1989 en Montero).

En el año 1939 Weschler, diseña la escala Wechsler-Bellestone siendo la primera que evalúa procesos intelectuales en adultos y adolescentes, y en el año 1949 diseña la escala de Inteligencia Wechsler para niños. Luego de estas escalas siguen las propuestas teóricas de Thurstone, Whertheimer, Piaget y Gardner, quienes desde una mirada estructural sostenían que la inteligencia se basaba en procesos de estructuras cognitivas, los que podían ser medidos y comprendidos desde la capacidad que tiene cada ser humano de interactuar con su ambiente, centrándose en aspectos cualitativos dinámicos.

La teoría de Gardner dista mucho de las demás al sostener que no existe un factor único o un determinismo genético total, afirmando que el ser humano posee distintas habilidades tanto cognitivas, sociales, afectivas  y motrices, las cuales le permiten diferenciarse y por ende ser únicos. Dentro de una de estas inteligencias se encuentra la social o emocional, acuñada por Salovey y popularizada por Goleman en el año 1995, exhibiendo a la inteligencia como la habilidad de motivarse a sí mismo y persistir frente a las decepciones, controlando impulsos y demorando muchas veces la gratificación, regulando el humor y evitando que las disonancias disminuyan nuestra capacidad de pensar, ser empáticos y mantener la esperanza. Frente a esta nueva línea de investigación surge el modelo de las habilidades planteado por Mayer, Salovey y Caruso en el año 2000 (Contini, paper int emocional) en la cual se plantea la habilidad para percibir y expresar emociones de sí mismo y los demás, como también la habilidad para reconocer el significado de las emociones. Este modelo es tomado por la psicología cultural planteando el contexto ecocultural de los niños y su impacto en la construcción de la inteligencia, discutiendo sobre las habilidades deficitarias en niños pobres o privados culturalmente.

 

Retardo Mental Sociocultural: ¿Una etiología cultural o un  riesgo  que implica vulnerabilidad?

Este término es acuñado como una alternativa a la hipótesis sobre las diferencias en el desarrollo cognitivo, frente a lo cual Montenegro en el año 1992, sostenía que el retardo mental sociocultural se encontraba asociado a distintos tipos de deprivación psicológica entendidos como una falta de apoyo educacional en el área verbal -evidencias de las evaluaciones realizadas con WISC R, comparando esta escala con la manipulativa- carencias en el área social e interpersonal y escasa o nula estimulación intelectual. Este tipo de retardo es sustentado en tres argumentos: una mayor incidencia en el bajo rendimiento en test psicométricos en niños de niveles socioeconómicos bajos, la gran preeminencia del fracaso escolar y las deprivaciones sociales, lingüísticas y sociales debido a la permanencia en estratos socioeconómicos bajos, afectando así su desarrollo cognitivo (Bravo, 1993). En tanto las investigaciones transculturales realizadas por autores como Jensen 1998; Veron, 1972 y Sternberg 1988, tienden a señalar diferentes modelos o tipos de inteligencias y habilidades, como también retrasos mentales. No obstante no es posible afirmar que la cultura sea su etiología (Bravo, 1993), pero si se puede sostener la idea que los niños que se desarrollan en medio socioculturales precarios, vivirán con insuficiencias de atención médica, educativa y nutricional (Pollit, 1972), siendo factores de riesgo los cuales pueden generar enfermedades que afecten el desarrollo neuropsicológico interfiriendo en el aprendizaje, y como dice Jadué “es posible asumir que factores familiares, culturales y sociales juega un importante rol en el riesgo de poseer un RM leve” (1991, p.49).

Finalmente queda claro que es posible afirmar que el concepto de retardo mental sociocultural ya no es utilizado, sosteniendo que en ningún momento su intención era reemplazar la etiología orgánica, sino resaltar la relevancia que poseen los factores educativos, sociales y culturales en el desarrollo de las estructuras cognitivas y por ende sus funciones y habilidades cognitivas. Esto se puede apreciar al momento de evaluar a niños en contexto de pobreza, puesto que la gran mayoría de ellos son diagnosticados con retardo mental leve o fronterizo, lo que luego de una adecuada intervención psicopedagógica -al reevaluar- tienden a aumentar en la puntuación de la escala verbal de las escalas de inteligencia, siendo esto un punto de discusión puesto que si el retraso tuviese una etiopatogenia orgánica, sería difícil que estos niños aumenten tan rápido en su puntuación. Es por esto que es de suma importancia considerar una nueva forma de evaluar frente a tales contextos dejando de lado el factor general o estático, y tomando en cuenta estados más bien susceptibles de cambio -maleables-, ya que muchas habilidades o fortalezas pueden ser reforzadas (Cohen, Contini, Coronel y Caballero, 2007), siendo la evaluación dinámica una propuesta ajustada a su situación de vida.

 

El impacto del ambiente en el desarrollo neuropsicológico

Evaluación Dinámica y Potencial de Aprendizaje

 

La propuesta Vigotskyana del año 1982, comprendida como la teoría del desarrollo histórico-cultural, ha sido la elegida por la mayoría de los autores, como así también la teoría de la actividad (Leontiev, 1975 ; Tanzania, 2000), siendo ambas propuestas teóricas aplicadas a la investigación sobre los efectos socioculturales en el desarrollo psicológico y neuropsicológico, como se puede apreciar en el estudio realizado en el año 2006 por Solovieva, Quintanar y Lázaro, el cual tuvo como objetivo evaluar una muestra comparativa entre niños preescolares urbanos y rurales, concluyendo que existían diferencias en el desarrollo de esferas voluntarias, del pensamiento y de la función generalizadora del lenguaje, favorables al grupo urbano, indicando que las diferencias señalaban una labilidad funcional de algunos factores neuropsicológicos -espacial, programación y control- en el grupo rural. Finalmente se sostiene que el nivel sociocultural tiene una influencia no sólo sobre el desarrollo psicológico sino también sobre el neuropsicológico, agregando que las evaluaciones estáticas en ningún momento podrán ayudar a superar estas diferencias, ni menos a conocer el potencial de aprendizaje como la base para intervenir a niños que se encuentran es situaciones desfavorables.

Otro estudio realizado por Coronel, Lacunza y Contini (2006), tuvo como objetivo estudiar las habilidades cognitivas con un modelo de evaluación dinámica en niños que viven bajo condiciones de pobreza en la Provincia de Tucumán, este estudio evidenció que la mayoría de los sujetos evaluados puntuaban bajo el promedio en las tareas de tipo verbal, estando asociado a un nivel cognitivo preoperacional y con respecto al área manipulativa, se situaban en el estadio de operaciones concretas, manifestándose en dificultades de representación y falta de tareas operativas exitosas. Estos resultados obtenidos corresponden a la fase de test, que se encuentra en el modelo de evaluación dinámica, siendo la base para la planificación del programa de intervención que busca operar sobre la zona de desarrollo potencial, favoreciendo el cambio cognitivo (Coronel, Lacunza y Contini, 2006)

 

La modificabilidad cognitiva en niños deprivados

Antes de afirmar qué se comprende por modificabilidad cognitiva, es necesario entender que la evaluación dinámica es un nuevo modelo para diagnosticar los déficit cognitivos en niños privados culturalmente actuando a la vez como una intervención frente a estos problemas, siendo utilizada la experiencia de aprendizaje mediado como sustento teórico y práctico ( Cohen, Contini, Coronel y Caballero, 2007) su objetivo no es sólo diagnosticar -como lo hacen las evaluaciones estáticas- sino también evaluar habilidades que ya han sido adquiridas previamente, detectando los cambios cognitivos, evaluando las funciones cognitivas que se encuentran descendidas para luego planificar una intervención ajustada al sujeto. Para esto se toma la propuesta teórica inicialmente desarrollada por Vygotsky (1982) y posteriormente desarrollada por Brunner (1992), señalando que se puede producir aprendizaje en un niño siempre y cuando este proceso se encuentre mediado por un adulto el cual sea más capaz -a mayor calidad de andamiaje, mayor calidad de aprendizaje-, esta propuesta tomó fuerza con los trabajos realizados por Feuerstein (1979, 1986) al investigar retrasos en adolescentes israelíes deprivados culturalmente, los cuales finalmente lograrán una modificación cognitiva.

Entre los instrumentos desarrollados por este autor se encuentra el programa de entrenamiento de la inteligencia conocido como programa de enriquecimiento instrumental, afirmando que cada fracaso escolar o bajo rendimiento es producto de un mal funcionamiento cognitivo, el que a su vez es producido por el uso inadecuado de una serie de funciones consideradas prerrequisitos de un funcionamiento cognitivo óptimo (Ramírez, 2000), en tanto aclara que este mal funcionamiento puede ser modificado mediante herramientas que favorecen el desarrollo y enriquecimiento de los procesos cognitivos, se producen cambios cognitivos a largo plazo generando cambios estructurales y por lo tanto funcionales, los cuales permitirán a individuos privados culturalmente, adaptarse  e interactuar con su medio desarrollando su inteligencia y habilidades específicas. No obstante este programa carece de utilidad si no se inicia con una evaluación dinámica o con una evaluación del potencial de aprendizaje, teniendo esta última dos aproximaciones teóricas importantes: una cualitativa y otra cuantitativa. La cualitativa tiene como objetivo identificar estrategias o procesos utilizados por un sujeto en una determinada tarea, siguiendo la propuesta de Feuerstein (1979) la cual resalta la importancia de identificar operaciones intelectuales en déficit antes de planificar una intervención. Por otro lado la perspectiva cuantitativa tiene como objetivo medir el potencial de aprendizaje para poder predecir las mejoras que el sujeto tendrá luego de una adecuada intervención (García, 2003).

 

Conclusiones

Luego de haber realizado inicialmente un breve recorrido histórico sobre las bases del constructo inteligencia, se aclararon las perspectivas sostenidas por diferentes autores, como así también las necesidades de poder evaluar y categorizar sujetos con el fin de poder intervenirlos. Es así como surge la discusión sobre los efectos del medio sociocultural en el cual cada individuo se desarrolla, comprendiendo que en ningún momento será posible afirmar que los retardos mentales poseen una etiología cultural y no orgánica, no obstante se aclara la relevancia de estos factores de riesgo los que influyen directamente en el desarrollo cognitivo y neuropsicológico de niños privados de un medio que ayude a potenciar e identificar sus déficit, sosteniendo que los test psicométricos poseen de confiabilidad y validez, recordando a Boring cuando decía en el año 1923, que la inteligencia es lo que intentan medir los test de inteligencia, siendo esta tautología o ironía un punto central frente a esta discusión al sostener la idea que estas evaluaciones denominadas estáticas miden lo que se proponen; estados y rasgos no susceptibles de cambio cognitivo. Debido a la propuesta teórica de Vygotsky (1982), Feuerstein( 1979) y Brunner (2000), ahora es posible comprender al individuo como un sujeto susceptible de cambios el cual no debe ser medido sólo cuantitativamente por sus déficit cognitivos, sino también por lo que ya posee y lo que ya ha adquirido; desde ahí iniciar una evaluación dinámica la cual permita identificar cual será su pontecial de aprendizaje, el que ajustado a su medio permitirá generar cambios y modificabilidad cognitiva utilizando sus fortalezas y operaciones intelectuales en un programa de enriquecimiento instrumental

 

 

 

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