Lunes , 16 julio 2018
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Optimismo: un recurso psicológico para la buena salud

Hay días en que las vicisitudes de la vida sobrepasan, haciendo sentir que no se podrá avanzar, impiden tomar decisiones o cuando se toman aparece el arrepentimiento y la culpa.  En esos momentos se evidencia un despojo de esperanza y muchos se dejan vencer por el pánico.

12165379_xlFrecuentemente se escucha a  personas decir: “esto nunca pasará”, “todo me sale mal” o “no lo lograré”… discursos predispuestos al fracaso y  a la frustración.

El Estilo Explicativo Pesimista (EEP) es la tendencia a interpretar los malos sucesos o eventos negativos que ocurren en la vida cotidiana debido a  una causa interna, manteniendo estabilidad en el tiempo y otorgando a esa realidad una globalidad, es decir, se atribuye al contratiempo o problema una duración que es y será una constante en el futuro.

A lo largo de los últimos veinte años, a través de diferentes estudios se ha señalado que las personas pesimistas poseen ochos veces más posibilidades de deprimirse frente a situaciones de conflicto, rinden deficientemente en los estudios o trabajos, gozan de una precaria salud física, mantienen relaciones interpersonales más inestables e incluso tienen una vida más corta.

Frente a esta realidad es necesario tener presente que entre los constructos etiquetados como “recursos psicológicos positivos” y que está estrechamente relacionado con la salud física y mental se encuentra el optimismo.

El optimismo es un recurso psicológico protector y potenciador de buena salud, ya que cuando se experimenta un Estilo Explicativo Optimista (EEO) existe menos vulnerabilidad a padecer enfermedades físicas, hay un mejor funcionamiento del sistema inmunológico (defensa natural del cuerpo frente a enfermedades) y a la vez existe una menor tasa de mortalidad.

La persona optimista es quien cuenta con una fortaleza positiva que le permite interpretar las adversidades como algo superable, propio de un problema concreto y provocado por circunstancias temporales.

El optimismo es una actitud disposicional, es una forma de autorregulación frente al estrés y una manera de ver que las condiciones desfavorables se pueden superar y que a la vez se pueden alcanzar los objetivos personales.

Es además el valor que permite enfrentar las dificultades con buen ánimo y perseverancia,  da lugar a descubrir lo positivo que tienen las personas y las circunstancias; y  permite confiar en las propias capacidades.

Ser optimista no significa la desaparición de conflictos, sino que una disposición mental de cómo enfrentar las situaciones adversas que se presentan en el día a día, favoreciendo de esta manera el aprendizaje y crecimiento individual.

Hoy, resuenan las palabras del poeta francés diciendo:

 

“Si exagerásemos nuestras alegrías como lo hacemos con nuestras penas,

nuestros problemas perderían toda su importancia”.

(Anatole France)

Karina Contreras Arias

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